Cutters y Exacto
Los estiletes fueron empleados por primera vez por los antiguos mesopotámicos para escribir en cuneiforme, habitualmente estaban fabricados con cañas que crecían en los márgenes de los ríos Tigris y Éufrates y en marismas y hasta Egipto donde los egipcios usaban estiletes hechos de rodajas de cañas con puntas afiladas. La escritura cuneiforme estaba completamente basada en la marca en forma de cuña que hacía el extremo de una caña cortada cuando se presionaba sobre una tabla de arcilla, de ahí el nombre "cuneiforme" del latín cuneus = "cuña".
Los estiletes fueron usados desde tiempos clásicos hasta el siglo XIX para escribir sobre tablillas de cera (tabulae), que se empleaban con diferentes propósitos, desde notas de secretarios hasta el registro de cuentas. Algunas tablillas de cera se han conservado en depósitos anegados de agua, por ejemplo en el fuerte romano de Vindolanda sobre el Muro de Adriano. Un extremo de dichos estilos era puntiagudo para poder escribir y el otro se hacía aplastado y amplio para borrar.
Los estiletes se siguen empleando en la actualidad en varias artes y oficios. Situaciones de ejemplo: frotado de letras en el método de la transferencia en seco, trazado de diseños sobre una superficie nueva con papel carbón, y grabado en relieve (grabado tipográfico) de forma manual. Los estiletes también se usan para grabar sobre materiales como el metal o la arcilla.